Al ponerse el sol, entran en juego otros elementos, como las
lámparas de mesa recargables, cada vez más populares incluso para espacios al aire libre, que ayudan a mantener un resplandor cálido, suave y regulable. Junto a ellas, las
velas siguen siendo un clásico atemporal. Dispuestas en pequeños grupos o en candelabros de distintas alturas, crean una atmósfera elegante y perdurable.